Enjoy Peru Holidays
Idioma Español
Ud. está en: Home » Info: Informacion Del Peru

Machu Picchu: Santuario de vida

Creada en 1681 sobre una superficie de 32, 592 ha, el Santuario Histórico de Machu Picchu constituye lo que podría considerarse la unidad de conservación más importante del país. Las razones para esta atribución son muchas, pero es quizá su mixtura de riquezas naturales y culturales o que hace tan atractivo este lugar, al que se considera a menudo como el principal destino turístico de América del Sur.

Ubicada a 120 kilómetros de la ciudad de Cuzco y a una altura de 2, 400 msnm., rodeada de una exuberante vegetación, la ciudadela inca de Machu Picchu se yergue en la cima de la montaña del mismo nombre, sobre las pronunciadas pendientes que forman el estrecho valle del río Vilcanota.

El clima tropical de este Santuario, caracterizado por abundantes precipitaciones y dos estaciones bien marcadas a lo largo del año (una lluviosa, de diciembre a abril, y una seca, de mayo a noviembre), corresponde a los bosques de neblina de la selva alta peruana.

La zona nuclear del Santuario es el complejo arqueológico de Machu Picchu, un conjunto de construcciones diferenciadas en sectores urbanos y agrícolas que forman un apretado sistema que se extiende a lo largo de casi 800 metros medidos en línea recta. Son, sin embargo, las edificaciones ceremoniales las que llaman mayormente la atención. La perfección de los muros desborda casi los límites de la imaginación, como en el caso del llamado Templo Principal.

La función precisa de esta ciudadela es aún una incógnita. Diversas hipótesis le atribuyen objetivos ceremoniales, de defensa frente a los ataques de los antis, o como residencia de descanso del Inca. Lo que sí es seguro es que la ciudadela posee las características de una fortaleza, siendo su ubicación en la cima de la montaña una de sus principales ventajas, y que además de permanecer fuera de la vista de posibles intrusos, hace su acceso en extremo difícil.

Aunque a menudo es pasado por alto, gran parte de la fabulosa experiencia de visitar Machu Picchu se debe, precisamente, a su entorno. En efecto, la famosa ciudadela y las abundantes construcciones que la rodean se encuentran enclavadas en uno de lo más espectaculares escenarios naturales del mundo: los bosques de neblinea.

Sujetos a gran presión por parte del hombre y sus actividades extractivas, estos bosques, ubicados sobre una estrecha franja altitudinal en la vertiente oriental andina, vienen siendo destruidos a un ritmo verdaderamente alarmante. Ellos son, sin embargo, poseedores de una diversidad biológica sin paralelo en nuestro planeta. El Santuario Histórico de Machu Picchu protege un importante transecto ecológico que se inicia en las punas altoandinas y desciende hasta los profundos valles, a poco más de 1,600 msnm. En este lugar hasta la fisiografía adquiere formas exageradas: enormes picos de roca granítica emergen de profundos valles por donde corren turbulentos ríos de agua cristalina.

Estos bosques, casi colgados de las abruptas y empinadas laderas, son particularmente ricos en especies de bromelias y orquídeas, muchas de ellas únicas. Constituyen, además, el hábitat de helechos arborescentes y begonias gigantes, y sirven de refugio de innumerables especies de fauna silvestre. En el interior del Santuario se ha registrado hasta ahora un total de 250 especies arbóreas y 180 especies de orquídeas, entre las que destaca la Epidendrum secundum o wiñay wayna (en quechua, "siempre joven"). Evaluaciones detalladas revelaron que el número de especies de árboles por hectárea ascendía a 90, mientras que el promedio para bosques de neblina es de 50 especies.

Algunos de los animales que allí habitan, especialmente interesantes por sus adaptaciones al medio, son todavía abundantes, como el pato de los torrentes o el mirlo acuático. Otras son sumamente raras o se encuentran en grave peligro de extinción, como el oso andino o ucumari, el gallito de las rocas, venado enano o tanka taruka, la pacarana, entre otros.

La importancia del lugar se incrementa al considerar que justamente estos bosques son cada vez más escasos. Si bien el Santuario fue creado para proteger el sitio arqueológico de Machu Picchu y los ecosistemas que enmarcan el escenario del complejo arquitectónico, existe aún mucho trabajo por hacer hasta lograr que la conservación del ambiente sea una realidad tangible.

!

Aunque el reglamento de Expediciones al Camino Inca, indica que se debe realizar las reservas 5 días antes, lo más recomendable es realizar la reserva con mucha anticipación, el promedio en temporada alta indica que 90 días antes de la salida ya no hay espacio, esto debido a que solo pueden ir 500 personas por día, sólo así se podrá conservar de la erosión y la contaminación de la red vial y del Santuario de Machu Picchu. Por lo que es necesario pagar con anticipación los permisos.

El Qhapaq Ñan también conocido como El Camino Principal Andino, fue la columna vertebral del poder político y económico del Imperio Inca. La red de caminos de más de 23,000 km de largo conectaba varios centros de producción, administrativos y ceremoniales construidos en más de 2,000 años de cultura andina pre-inca.